¡Hola!
Somos Ana y Pablo, estudiantes de 4º curso de Terapia Ocupacional de la Facultad Padre Ossó que pertenece a la Universidad de Oviedo.
En unos meses, cuando salgamos mercado laboral, estaremos compartiendo esta profesión que a raíz de diferentes entradas irás conociendo. En esta primera entrada os vamos a contar por qué elegimos ser terapeutas ocupacionales.
Ana:
Desde pequeña he tenido la inquietud de ayudar a las personas y de conocer caras nuevas, intentando que cada una de ellas me aportara algo bueno.
Después de terminar la selectividad en mi tierra natal, Donostia, y saber la nota que había obtenido, sabía que no tenía muchas opciones de quedarme allí haciendo otra carrera sanitaria, ni entrar en Burgos o Zaragoza, que era lo que más cerca estaba a estudiar Terapia Ocupacional. Tenía una plaza guardada en Oviedo para cursar esta disciplina, cargué la maleta de ropa, ilusión, ganas y fuerza y me vine hacia tierras asturianas.
Desde el primer día hasta hoy que estoy a punto de ser profesional socio – sanitaria he perdido muchas veces las ganas de seguir adelante, pero prometo que merece la pena luchar por lo que se quiere conseguir, perseverar siempre hasta conseguir la meta.
Vivir la vida siempre está bien, pero vivir una nueva vida de manera independiente que no esperabas, mejor todavía.
«El médico te salva la vida, el terapeuta ocupacional te enseña a vivirla»
Pablo:
Llegué al primer día de Universidad sin saber muy bien donde me había metido. Una vez oí una frase y me siento muy identificado con ella «yo no encontré la Terapia Ocupacional, ella me encontró a mí».
Tras la mitad del primer curso ya supe que la Terapia Ocupacional es lo que siempre había estado buscando, a lo que de verdad querría dedicarme toda mi vida. Supone asumir una visión totalmente diferente de la vida, no hay limitación lo suficientemente grande que no permita poseer cierto grado de independencia y experimentar una vida plena.
Siempre digo que no hay mayor motivación que la sonrisa sincera y emocionada de quien comprende que puede vivir o volver a vivir con mejor calidad gracias a la ayuda del terapeuta ocupacional.
La Terapia Ocupacional, como la vida, es como la patata de la imagen. Al inicio puede resultar áspero y duro, pero si no lo dejas apartado y le das calor y trabajo, se convierte en algo exquisito que apasiona.